Heridas lleva, mi viento herido
y su brisa yaguea en su recorrido.
Requiebra, redobla, su manto fino
se queja en lamentos, mi viento herido.
Con su mano me toca, ondea el pelo,
revuelve con sorna mi viejo anhelo.
Sopla, arde, trona, brisa apacible
agota los sueños de lo imposible.
Suspiro, te adentras, mi viento herido
en los recovecos del pecho henchido.
Te cuelas, te expandes, cometa e hilo,
te exhalo serena, mi viento herido
Isabel, la castiza
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Está bonita esta obra, de Ángel Marqués Valverde, que ganó el XXX premio de
teatro de la Universidad de Sevilla, dedicado al inolvidable Rafael de
Cózar de...
Hace 1 semana

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